El Hospicio Ortigosa fué fundado en 1889 como Casa-Asilo para ancianos. En 1947 cambió su función y se convierte en Casa Hogar para niñas sin recursos económicos, ya sea huérfanas, abandonadas o con problemas familiares severos, al cuidado de la orden de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, fundada por el padre José María de Yermo y Parres.

A lo largo de estos 53 años, la Casa-Hogar ha formado a más de 4,000 mujeres quienes se han integrado exitosamente a la sociedad.